El proyecto de macro camping que se estudia para la marjal de Gandia se está poniendo en duda por parte del grupo político Compromís. Desde su apuesta por el medioambiente, la diputada de las Cortes por la Safor-Valldigna, Nathalie Torres, se ha dirigido a la Conselleria de Política Territorial, Obras Públicas y Movilidad para saber si este proyecto cuenta con un interés comunitario como bien plantean los promotores.
Compromís ha recordado la situación de emergencia climática que la ciudadanía ya está viviendo en episodios como el desabastecimiento de materiales, energía y recursos. Por esta razón, el grupo político asegura que este tipo de proyectos como los que se plantean en la marjal ponen en peligro la conservación del territorio.
El barrio del Molí de Santa María también es una gran preocupación para Compromís por el impacto que supondría para la zona sumado al castigo por el tránsito de los vehículos pesados. Torres ha afirmado que «todo esto junto pensamos que a como resultado un proyecto inviable desde el punto de vista de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de la ONU».
Compromís por Gandia ya presentó alegaciones en el mes de junio después de estudiar el proyecto del macro-camping de la marjal y afirmar que no es un proyecto adecuado para la zona, con muchas incompatibilidades urbanísticas, de alta vulnerabilidad por estar muy cerca del Ullal.
El portavoz local, Ivà Bonet, recuerda que esta infraestructura también afectaría a la ZEC (Zona de Especial Conservación), sobre todo por lo que «representa poner un núcleo de 3.000 personas, dos veces Rafelcofer o la Alqueria enfrente de Cartonajes Unión, toda esa gente entrando y saliendo por el Molí de Santa María, un vecindario de Gandia que lleva años sufriendo el tránsito de camiones pesados de la fábrica y que reiteradamente se les ha dicho que ese tránsito iban a quitarlo de dentro del núcleo de la población, ahora no solo no van a quitarlo sino que van a añadirle 3.000 personas entrando por allí».