Más allá de la velocidad en las comunicaciones de los usuarios, la implantación de redes 5G en las ciudades va a provocar un cambio sustancial en la forma en que estas ciudades se interrelacionan con sus habitantes.

La reciente llegada del 5G a Gandia no solamente permite que los usuarios de las compañías telefónicas que aporten este servicio tengan un acceso más rápido y seguro, sino que va a permitir a la ciudad empezar a plantear proyectos de intercomunicación más ambiciosos, lo que tiene que redundar en un mejor y más eficaz servicio a los ciudadanos.

Antes de ver ejemplos, no está de más hacer un breve repaso por la historia de las telecomunicaciones móviles y ver de donde venimos hasta llegar al 5G.

  • La primera generación de comunicaciones móvil (1G) aparece en Japón en 1979 aproximadamente, de la mano de la compañía NTT. Solamente se transmitía voz.
  • Durante la década de los 80, se desarrolla la segunda generación (2G), que permite la transmisión de voz y datos a través de dispositivos móviles y aparece el roaming.
  • En el año 2000 aparece la tercera generación (3G), que permite la transmisión de datos a un bajo coste y el primer soporte a aplicaciones móviles.
  • En el 2010, la cuarta generación (4G) supone el despegue de la tecnología IP para servicios móviles y un avance importantísimo en cuanto a velocidad, seguridad y disponibilidad de las comunicaciones. Se permite el video en streaming y aplicaciones en tiempo real.
  • Finalmente, en el 2015, hace aparición el desarrollo de la quinta generación (5G), que supone un menor consumo de energía, mejor rendimiento y desarrolla el IoT (Internet of Things).

El 5G supone para las ciudades, por tanto, un mayor dinamismo e intercomunicación entre los recursos monitorizados y permite un control más exhaustivo y en tiempo real de los mismos. Una ciudad totalmente comunicada, es una ciudad que está constantemente transmitiendo y recibiendo información (de dispositivos, de ciudadanos, etc.) y por tanto esta tecnología es el complemento imprescindible para cualquier población que quiera tener la etiqueta de Smart city.

¿Qué supone el 5G para la Safor?

Son diversos los proyectos en los que la implantación del 5G va a suponer un avance fundamental a nivel urbano.

La gestión del tráfico en los accesos y las principales calles de la ciudad puede ser inmediato, pudiendo informar a los responsables de donde y en que momento se están produciendo incidencias, bien por intensidad alta de trafico o incidencias en semáforos y otras señalizaciones. En segundos se puede tener aviso de la situación de un área geográfica concreta y desplazar a personal para solucionar la incidencia.

También la salud puede ser la gran beneficiada de la implantación de esta tecnología. Con el adecuado dispositivo, que cada día resulta más económico, los pacientes pueden recibir visita de su médico directamente online sin retardos y con la seguridad suficiente para poder tener un diagnóstico eficaz.

Por definición, el 5G supone un ahorro de energía muy importante a la hora de establecer comunicaciones. Este ahorro también se puede ver reflejado en el resto de servicios de la ciudad, si mediante el control en tiempo real de los recursos, se pueden analizar los picos de consumo y utilización de esos mismos recursos y acomodarlos a las necesidades reales en el mismo momento en que se produce esta. Por ejemplo: si el día se nubla, es posible acomodar la iluminación de las calles de forma que se dé servicio a los ciudadanos sin que esta iluminación esté funcionando al 100%, solamente al porcentaje necesario para la comodidad de los vecinos.

La gestión de los residuos urbanos supone para las poblaciones un esfuerzo muy importante. Con la gestión de redes 5G se pueden monitorizar en tiempo real el estado de los contenedores de basura, por ejemplo, y de esta manera hacer más eficaz su recogida, sabiendo cuales están llenos o vacíos para optimizar las rutas.

A nivel más particular, el 5G supone la entrada en nuestros hogares de la domótica de forma definitiva. Poder gestionar de forma eficiente y directa todos los dispositivos conectados de nuestro domicilio, sin importar el lugar donde estemos, supone un mayor confort y un mejor aprovechamiento de estos recursos.

Como vemos, la llegada del 5G a la Safor, no solo supone disfrutar de mejor velocidad en nuestros móviles y el acceso a una mayor calidad de imagen para poder ver, por ejemplo, el último estreno de Disney en una tablet. Sino que supone, para el conjunto de los vecinos y para el ayuntamiento, una oportunidad para posicionarse como ciudades conectadas.

José Manuel Sanz

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